Taller de producción visual

Fundamentación

El Plan de Estudio 2026 del Bachillerato de Bellas Artes concibe al arte como forma de conocimiento y sostiene que el acceso a la educación artística constituye un derecho que debe ser garantizado. Desde esta perspectiva, la educación artístico-técnica (opción que comienza a desarrollarse en el marco del nuevo plan) promueve una mirada crítica y comprometida sobre las producciones culturales, problematizando lo instituido y reconociendo la potencia intercultural y descolonizadora del arte.
La producción artística es entendida como un proceso complejo que involucra conceptos, procedimientos y actitudes que se asume como una práctica abierta al diálogo, a la crítica y a la reinterpretación. En el Bachillerato de Bellas Artes, la producción artística habilita la construcción de múltiples realidades posibles y deseadas, reconociendo que el arte es expresión del capital simbólico social que interpreta el mundo y contribuye a la construcción de subjetividades e identidades.
En este marco, las asignaturas relacionadas con la formación específica articulan el “saber” (conocimientos sobre los lenguajes artísticos), el “saber hacer” (materializado en las producciones), el “querer hacer” (impulsado por intereses y motivaciones) y el “poder hacer” (vinculado a la creatividad y a los horizontes posibles). De este modo, el arte se comprende como lenguaje que se aprende y se enseña, y como productor de conocimiento y pensamiento reflexivo, crítico e incluso contrahegemónico.
El Taller de Producción Visual de 1º año de la Educación Secundaria Básica, se enmarca en esta concepción. La producción – ligada a la praxis artística – constituye el eje central que desencadena los procesos de aprendizaje, desde un abordaje que articula conocimientos vinculados al lenguaje específico y a los procedimientos compositivos y técnicos (experimentación con materiales, herramientas y soportes tradicionales y alternativos). A su vez, pone en juego instancias de análisis y reflexión en la acción y fuera de la acción, que se producen en el diálogo e intercambio entre pares y con las y los docentes.
Es importante destacar que, si bien esta materia se encuentra en el inicio de la escolaridad secundaria, opera como continuidad de la formación desarrollada en los dos años previos (correspondientes al Ciclo Básico de Formación Estética), a la vez que tiene continuidad en los años posteriores del nivel. Por lo tanto, a la hora de estructurar la propuesta de trabajo, se requiere considerar las relaciones horizontales (con el resto de las materias del año) y fundamentalmente verticales (el recorrido de la materia en los distintos años. En tal sentido, en 1° año cobran relevancia los procedimientos exploratorios y experimentales vinculados a la producción y, en la instancia de reflexión, el fortalecimiento de la atención sostenida, la observación atenta y analítica, la valoración fundada y fundamentada de lo observado y el análisis crítico de la producción propia y de los pares.
El Taller de Producción Visual centrará su atención en la composición en el espacio bidimensional y tridimensional, explorando relaciones formales, tonales y texturales y procedimientos compositivos y técnicos (el tratamiento de la materia, la selección de herramientas y soportes) en función de la producción de sentido.

Abordaje de la ESI

El espacio escolar es considerado hoy un lugar de encuentro de la diversidad sociocultural, que nos proporciona la maravillosa posibilidad del intercambio, la reflexión y la transformación de modelos conceptuales, motorizados justamente por el encuentro.
La educación artística aporta aprendizajes de relevancia en la Educación Sexual Integral, en tanto recupera y desarrolla la experiencia sensible y emocional de los niños y las niñas y posibilita la formación de sujetos críticos a través del aprendizaje de los conocimientos específicos de los diversos lenguajes artísticos, desde la exploración y el ejercicio de diversas formas de expresión y la comunicación de ideas, sentimientos, emociones y sensaciones. Estos aprendizajes promueven la construcción de relaciones humanas profundas y respetuosas.
La propuesta curricular del área de Producción, en su tramo inicial (particularmente en el Taller de Producción Visual del Ciclo Básico de Formación Estética y de la Secundaria Básica) considera de modo permanente y transversal – desde distintos modos de acceso al conocimiento – los contenidos establecidos por la ESI.
Las estrategias de trabajo implican presentar y develar muchas de las prácticas hegemónicas invisibilizadas y/o naturalizadas socialmente:
– Considerando los lugares más simples en relación con la franja etaria de los y las estudiantes; la organización y el rol que asumen dentro del aula (comportamientos esperables, modos de ser, de verse, de tratarse), promoviendo aprendizajes basados en el respeto por la diversidad y el rechazo a toda forma de discriminación.
– Sosteniendo una organización grupal de colaboración (no individualista) donde la conciencia y el cuidado del otro par sea continua y eje fundamental del sistema.
– Reconociéndonos como habitantes del tiempo-espacio inmediato, tomando conciencia del entorno, y los sujetos que lo habitan, insertos y presentes en su trama de conflictos.
– Proponiendo como nodo permanente la desarticulación del concepto hegemónico de belleza. Atravesando con este eje desde la producción propia hasta el arquetipo socialmente aceptado. Comenzando a entender que el concepto de belleza es una construcción socio-histórica que colabora a modelar un determinado tipo de sociedad.

Abordaje de la Educación Ambiental Integral

El 3 de junio de 2021 se publicó en el Boletín Oficial la Ley para la Implementación de la Educación Ambiental Integral N°27.621 en la República Argentina, la cual tiene por objeto establecer el derecho a la educación ambiental integral como una política pública nacional. Puesta en práctica, la ley tiene como objetivo promover la comprensión de la interdependencia de todos los elementos que conforman el ambiente.
– El respeto y valor de la biodiversidad, la equidad.
– El reconocimiento de la diversidad cultural.
– El reconocimiento y el cuidado del patrimonio natural.
– Por sobre todo el ejercicio del derecho a un ambiente sano.
En lo que respecta al Taller de Producción Visual, las estrategias de enseñanza que se desarrollan deberán generar vínculos con los aspectos que resalta la mencionada ley, fundamentalmente estimulando la curiosidad y el reconocimiento del territorio, de la biodiversidad, la diversidad cultural dentro y fuera del aula, próxima o del entorno familiar, y a que los y las estudiantes se reconozcan como ciudadanos y ciudadanas con derechos y miembros participativos/as de la sociedad.

Objetivos

El Taller de Producción Visual de 1º año tiene como propósito el desarrollo de capacidades interpretativas, para lo cual se requiere propiciar la percepción, la producción y la reflexión en tanto modos de acceso al conocimiento artístico.
En tal sentido, son objetivos de la materia:
– Desarrollar la percepción y construir conceptos visuales a través de la exploración del entorno cotidiano y de la producción artística.
– Superar conceptos estáticos y estereotipos perceptuales.
– Resolver problemas plásticos en producciones bidimensionales y tridimensionales atendiendo a la organización compositiva formal, tonal y textural, a los materiales, soportes y dispositivos empleados.
– Reconocer y valorar el proceso de exploración y experimentación como vía de acceso al conocimiento.
– Explorar procedimientos de articulación compositiva globales, reconociendo organizaciones primarias vinculadas con agrupamientos, recorridos visuales y focos de atención, atendiendo a  la intencionalidad comunicativa. 
– Analizar críticamente producciones propias o ajenas reconociendo y estableciendo relaciones entre los aspectos observados, con la intención de transferir a otros problemas visuales.
– Desarrollar una actitud solidaria y de cooperación con el grupo y la institución.

Contenidos

La propuesta formativa se organiza a partir de contenidos globalizadores para abordar en la bidimensión y en la tridimensión, considerando las relaciones compositivas inherentes al plano y al volumen, desde los cuales se abordan las constantes perceptuales de forma, color y textura.
A lo largo del año se procura abordar la organización y distribución de formas, la creación de climas y atmósferas, la simplicidad y la complejidad de la imagen, lo gestual y lo racional.
CONTENIDOS GLOBALIZADORES:
Organización interna de las imágenes bidimensionales y tridimensionales.
– El plano como superficie limitada.
– Estructuras visuales tridimensionales y su espacio circundante.
Relaciones compositivas (figura – fondo).
– Organización a partir de relaciones formales.
– Reconocimiento y experimentación de los principios básicos de visibilidad de figura – fondo atendiendo a las diferencias de contrastes visuales.
Lecturas compositivas (recorridos visuales).
– Influencia de la percepción en el proceso de construcción de imágenes.
– Ordenamiento de las formas en el campo plástico a partir de principios de dominancia.
– Organización de recorridos visuales por la incorporación de acentos.

CONTENIDOS PUNTUALES:
Forma
– Observación y representación de variables formales para su empleo como recurso compositivo.
– Ordenamiento de formas en diversidad de campos plásticos.
    – Tamaño, posición y actitud.
    – Interrelaciones en el espacio bi y tridimensional.
    – Relaciones formales: superposición, yuxtaposición, transparencias, encadenamientos, interpenetración e intervalo.
    – Tensiones direccionales.
Color
– Relatividad del color.
    – Exploración de la dinámica interactiva del color y de su relatividad.
    – Dimensiones: temperatura, saturación y valor.
    – Organización de recorridos visuales ordenando el color a partir de las variables de temperatura, saturación y valor.
    – Relación color – valor.
– Acromatismo.
    – Experimentación de diferentes de combinaciones cromáticas o acromáticas a partir de variables perceptuales. Generación de climas.
Textura
– La textura como calidad de superficie.
    – Reconocimiento y empleo de la textura como recurso plástico, generando diferentes centros de interés, aumento y disminución de los contrastes, diferentes densidades y direccionalidades.
– Tipos y características.
    – Observación, selección y clasificación de aspectos superficiales del entorno natural y artificial basados en criterios táctiles (áspero, suave, liso, rugoso, etc.) y visuales (organización y carácter sígnico, lineal, cromático, etc.).

Metodología

El criterio metodológico adoptado se basa en estrategias flexibles que enfatizan el carácter procesual de las situaciones de enseñanza y de aprendizaje. A lo largo del año se propicia el trabajo – individual y colectivo – sobre situaciones problemáticas visuales en torno a los contenidos propuestos. La resolución de las problemáticas requiere del abordaje de diversos procedimientos en las instancias de percepción, producción y reflexión.
El desarrollo perceptual en tanto acto cognitivo que articula la experiencia de las representaciones propias con el imaginario colectivo, se propicia mediante la elaboración de la información visual desde determinadas estructuras de referencia, construcciones que se realizan social y culturalmente en la interacción con los/las otros/as. La producción articula las representaciones simbólicas particulares del mundo visual que surgen de los actos de percepción y del análisis crítico-reflexivo, por lo tanto, requiere abordar problemáticas plásticas recurriendo a los conceptos propios del lenguaje visual, contraponiéndolos y trascendiéndolos. Y finalmente, la reflexión – en tanto instancia transversal de construcción de conocimientos – requiere favorecer la identificación, la descripción y el análisis de las relaciones complejas que se establecen en las imágenes (teniendo en cuenta una visión contextual en lugar de una visión focal), que posibilite relacionar las estructuras visuales poniendo en evidencia la estructura subyacente de toda producción y sus implicancias significativas.
El enfoque didáctico sostenido no prescribe una guía de actividades cerrada y de respuestas unívocas, sino que apunta a la ideación de proyectos de trabajo que impliquen la mayor cantidad de elecciones por parte de los/las estudiantes tanto de los conceptos plásticos a utilizar como de los recursos técnicos, cantidad de bocetos y de trabajos hasta llegar a la resolución de las problemáticas.
Desde la línea de acción señalada (percepción – producción – reflexión) se prevén como estrategias:

PERCEPCIÓN – COMPRENSIÓN DE LA INFORMACIÓN VISUAL:
Rastreo de concepciones previas estableciendo vínculos con los conceptos a abordar.
Identificación de las relaciones entre las situaciones percibidas y los conceptos plásticos,
Elaboración de nuevos conceptos. Construcción de categorías perceptuales.

PRODUCCIÓN – ORGANIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN VISUAL:
Elaboración de ideas como hipótesis de trabajo.
Búsqueda de nuevas perspectivas y respuestas alternativas. Uso de analogías.
Selección de recursos técnicos y compositivos para resolver problemas visuales atendiendo a la construcción de sentido. Identificación de las alternativas a emplear.
 
REFLEXIÓN – ANÁLISIS DE LA REPRESENTACIÓN:
Decisión sobre el momento de detener la acción.
Evaluación de la conceptualización propia.
Puesta en común, desde la expresión oral, de las conclusiones/los conceptos trabajados.
Explicitación de significados de las producciones relacionándolos con las características pregnantes de las imágenes.
Transferencia de estrategias aprendidas de una situación a otra.

Evaluación

La evaluación tiene no solo la intención de comprobar el rendimiento de los y las estudiantes, considerando las variables que intervienen en las configuraciones producidas de acuerdo a los contenidos desarrollados. Fundamentalmente se constituye como una fase más de una secuencia didáctica planificada, realizada y analizada. La evaluación es un proceso continuo de producción de información que permite identificar problemas previos concernientes a los contenidos a desarrollar en la producción, llegando al ámbito de la reflexión en la acción y posterior a la misma (planificación de una actividad o propuesta de trabajo, producción y reflexión sobre lo elaborado, implicancias posteriores).
Tiene un carácter continuo y se realiza a través de procedimientos tanto informales como formales diseñados por los y las docentes. La metodología de trabajo prevé la implementación de estrategias de evaluación diferenciadas que van desde actividades diagnósticas, encuestas iniciales y rastreo de conocimientos previos al inicio de los procesos de trabajo, como así también fichas de autoevaluación y plenarios de exposición oral para reflexionar sobre la práctica.
Entre los criterios tenidos en cuenta para la acreditación de la materia se pueden mencionar:
– La realización y presentación de la totalidad de los trabajos propuestos, en las condiciones preestablecidas.
– La resolución de situaciones problemáticas visuales a través de la selección adecuada de recursos plásticos.
– El desempeño activo y autónomo en la producción, la fluidez en el uso del lenguaje específico en la etapa de reflexión, y la apropiación de los conceptos desarrollados puestos en juego en otras instancias de producción.

Teniendo en cuenta el carácter experimental del Bachillerato de Bellas Artes, la evaluación sostiene innovaciones pedagógicas implementadas a partir de los ciclos lectivos 2020 y 2021. Entre las adaptaciones realizadas durante el período de pandemia COVID-19, la suspensión de las calificaciones numéricas implicó privilegiar una mirada cualitativa por sobre una cuantitativa, promoviendo una revisión de los propósitos de enseñanza, los objetivos de aprendizaje y los contenidos de las asignaturas, e integrando la evaluación como instancia formativa orientada a la retroalimentación. Por lo tanto, la evaluación se entiende no sólo como instancia de acreditación, sino como práctica que contribuye a la mejora de los aprendizajes y de la enseñanza. Tal como señalan Anijovich y González (2020), la retroalimentación adquiere sentido cuando favorece procesos de revisión y profundización de los aprendizajes, a partir de intercambios basados en la confianza, la comunicación y el diálogo.
La evaluación mantendrá la modalidad sostenida desde 2020, es decir que, al finalizar cada período trimestral se dará cuenta de la trayectoria de los y las estudiantes a través de un informe cualitativo que comprende como referencias las letras A, E, I, O, U. Finalizados los tres períodos, cuando la trayectoria se haya completado, se establecerá una calificación final numérica para acreditar la asignatura.
Para la aprobación se deberá obtener una calificación de 7 (siete) puntos o superior, no pudiendo aplazarse el último término lectivo (nota inferior a 4 puntos), en este caso se deberá cumplimentar un período recuperatorio de contenidos.
Si resultara que el/la alumno/a no aprueba la asignatura se deberá asistir al período recuperatorio durante el mes de diciembre del año en curso y/o febrero del siguiente año. En dicha ocasión el/la alumno/a debe contar con la totalidad de los trabajos realizados en el año y los materiales solicitados para recuperar las propuestas consideradas por el/la docente a cargo.

Bibliografía

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Ciafado, Mariel. (2020). La enseñanza del Lenguaje Visual. Bases para la construcción de una propuesta alternativa. La Plata. Papel Cosido.
Crespi-Ferrario. (1999). Léxico Técnico de las Artes Plásticas., Bs. As. Eudeba.
Dantzic, C.M. (2009). Diseño Visual. Méjico. Edit. Trillas.
 De Bértola, Elena. (1073). Arte Cinético. Bs. As.Ediciones Nueva Visión.
Edwards Betty. (2000). Aprender a dibujar con el lado derecho del cerebro. España. Edit. Barcelona.
Joly, Martine. (1999). Introducción al análisis de la imagen. Buenos Aires. La marca.
Joly, Martine. (1994). La imagen fija. Buenos Aires. La marca.
Scott, Wiliams. (1970). Fundamentos del Diseño. Bs. As. Editorial V. Lerú.